Para degustar el centollo de la mejor manera es preciso que su temperatura sea un poco más caliente que la ambiente. Los comensales que gustan de este crustáceo lo primero que suelen degustar es el contenido semilíquido del caparazón. Las hembras contienen por lo general sabrosos corales en su interior si se trata de un ejemplar de la época correcta. De sabor marino, la carne de sus patas es excelente como también lo es la contenida entre sus celdillas, no obstante para extraer ésta se requiere cierta práctica y habilidad. Para dos personas lo ideal será un centollo de un kilogramo. El centollo es uno de los animales más cotizados y sabrosos pese a que su aspecto externo no hace justicia a las excelencias del mismo.

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