Hoy te queremos hablar de un pescado poco conocido y muy confundido con el rodaballo: el coruxo de la ría. Se trata de un pescado plano muy parecido al rodaballo, incluso en el sabor. Sin embargo, se pueden diferenciar si les pasamos una mano por el lomo y si “raspa” se trata de un rodaballo ya que tiene unas piedras o conchas a lo largo de su espalda.

El coruxo y el rodaballo se cocinan de la misma manera, siendo guisos y a la plancha una de las mejores formas de preparación.

Características del coruxo

El coruxo (también conocido como “corujo”) es un pez con cuerpo romboidal que se diferencia del rodaballo principalmente (como hemos explicado arriba) porque éste presenta escamas visibles en el lado izquierdo (el que va hacia arriba) y porque tiene los primeros radios de la aleta dorsal libres, sin membrana.

También los podemos diferenciar porque el coruxo es más alargado que el rodaballo, y la aleta dorsal no forma un ángulo, sino que es redondeada en toda su longitud.

Si nos centramos en su hábitat, debemos decir que viven en fondos de arena hasta de 100 metros de profundidad, pero en la época de reproducción que se da en los meses de primavera, buscan profundidades de entorno a los 10-20 metros, por lo que entran en las rías (de donde cogen su nombre completo “coruxo de la ría”).

Este pez alcanza un máximo de 3 kilos de peso, mucho menos que el rodaballo.

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