Uno de los mariscos más apreciados son las nécoras pese a que para degustarla se requiere paciencia, práctica y perseverancia ya que extraer la carne de sus celdillas entraña cierta dificultad. Restan importancia a este hecho los amantes de las nécoras, ya que consideran que merece la pena debido al gran sabor que posee este animal. Las nécoras se comercializan vivas y se cocinan simplemente cociéndolas en agua con sal durante de tres a cinco minutos desde el segundo hervor del agua. Se consumen cuando están a temperatura ambiente o un poco más calientes, tibias. No existe gran diferencia entre los machos y las hembras aunque suelen preferirse estas últimas. Existen nécoras de importación procedentes de Francia y Gran Bretaña principalmente, aunque es fácil distinguirlas de las gallegas ya que son más claras y no tienen aspecto aterciopelado.

Si quieren visitar un restaurante donde comer nécoras en Madrid no duden en acercarse a O Recanto.