Uno de los más célebres y mejor considerados manjares para los amantes del marisco es el percebe. 

Una uña (capítulo) y un pedúnculo (pié) forman el cuerpo de ese crustáceo cirrípedo. La uña contiene la boca, el ano, el tubo digestivo, los genitales masculinos y los cirros del percebe. Parte de la cabeza, el músculo carnoso y los ovarios se encuentran en el pedúnculo. Recubierto de una piel negruzca y fuerte recubierta con escamas pequeñas, es un extremo de este pedúnculo el que queda fijado a las rocas. El percebe se alimenta de zooplancton extendiendo sus cirros en forma de abanico. Los cirros salen al exterior al abrirse las uñas una media de 140 veces por minuto.

Ven a nuestro restaurante a degustar este crustáceo.