El cocido gallego se distingue de otras variedades de diferentes regiones principalmente en su protagonista: el cerdo celta. Esta raza, que a finales del siglo pasado estuvo en peligro de extinción, es autóctona de Galicia y no se vende en grandes superficies comerciales. El cerdo celta vive a la intemperie y, por tanto, esta hecho a soportar bajas temperaturas. En la actualidad hay más de 125 explotaciones de cerdo celta en Galicia. Las partes más cotizadas de este animal son los lacones, los costillares y por supuesto la cabeza, cachola en gallego, el principal protagonista del cocido gallego.

El mejor cocido gallego de Madrid se puede encontrar en O Recanto.