La gamba roja es un alimento rico en yodo ya que, de media, unos 100g de alimento contienen unos 90 mg de yodo. Esto es beneficioso para nuestro metabolismo ya que regula nuestro nivel de energía y ayuda al correcto funcionamiento de las células. Además, el yodo ayuda a procesar los hidratos de carbono, fortalecer el cabello, la piel y las uñas.

Debido a su lato contenido en colesterol, la gamba roja no es recomendable para personas que tengan un nivel de colesterol alto en su sangre.

¿Por qué es tan exquisita?

Como gran parte del levante almeriense, el litoral garruchero se caracteriza por tener fondos profundos muy cerca de la costa. De hecho, muy cerca del puerto de Garrucha comienza el cañón submarino que caracteriza este caladero. Para que os hagáis una idea, a menos de 1km del puerto hay unos 200 metros de profundidad, que es el límite al que llega la luz bajo el agua. A 10 kilómetros de la costa, la profundidad es de 1km y, al final del trayecto del cañón, de más de 50 km, la profundidad alcanza los 2,4km.

Los pescadores explican que este caladero acantilado supone el hábitat perfecto para la gamba roja debido a su relieve lleno de honduras. Además, en Garrucha puedes capturar gamba roja a tres millas de la costa, mientras que en otros lugares del Mediterráneo español tienes que navegar hasta 14 millas.

También son determinantes los fondos fangosos que permiten que la gamba roja se reproduzca de manera espectacular. La temperatura del agua en Garrucha permite encontrarlas a unos 800 metros de profundidad en los meses cálidos y a unos 500 en los más fríos.

El resultado de todo este ecosistema es una gamba roja de tamaño grande y con una carne dura y llena de sabor. Las cabezas (para que aquellos a los que les gusta chuparlas) son de una exquisitez e intensidad que condensa todo el mar en unos pocos centímetros. No lo dudes y ven a descubrirlas a nuestro restaurante gallego.