Conocido popularmente como “calamar”, pero llamado en Galicia “lura”. Se trata de un molusco cefalópodo que en los platos que salen de nuestras cocinas está más que delicioso. Nosotros lo cocinamos con habitas glaseadas y espuma de cebolla, como te enseñamos en la foto de este artículo. ¡Te aseguramos que está riquísimo!

El calamar

El calamar es un animal carnívoro (se alimenta de peces e invertebrados que atrapa con sus brazos) que se caracteriza por tener una cabeza de simetría bilateral diferenciada y diez tentáculos con ventosas (ocho cortos para atrapar comida y otros dos largos con función reproductora).

Estos magníficos animales poseen cromatóforos en su piel, es decir, unas células que les permiten cambios de color según el entorno en el que se encuentren, ayudando así a su camuflaje. Tiene, también, un caparazón interno llamado “pluma”, debido la forma tan similar que tiene con las plumas de las aves.

Los calamares se desplazan mediante retropropulsión, expulsando grandes cantidades de agua almacenada en la su cavidad pálida, mediante un sifón de gran movilidad y capacidad para dirigir el agua. Por eso, su forma es altamente hidrodinámica, siendo un gran rival ante los peces gracias a su capacidad de natación y maniobrabilidad.

En la boca, el calamar tiene una lengua dura, llamada “rádula”, de constitución quitinosa, lo que le permite moler los alimentos (se trata de un rasgo común de los moluscos, excepto los bivalvos y los aplacóforos).

Respiran a través de dos branquias y tienen un sistema circulatorio en el que la sangre es bombeada por un corazón principal y dos subsidiarios.

El tamaño de estos animales puede variar, aunque en la mayoría de los casos alcanzan más de 60 cm de longitud.

Ya sabes mucho sobre los calamares, ahora sólo te falta probar su delicioso sabor. ¡Te esperamos entre nuestras mesas!