Para disfrutar del sabor de un buen pescado, no hay nada como ir a comerlo a un restaurante como el nuestro, en el que siempre contamos con los mejores productos. La calidad para nosotros es importante y buscamos con ella dar al cliente platos en los que se vea siempre la excelencia. No obstante, para conseguirlo hay que tener claro que, aunque algunos pescados se parecen, no son el mismo. Es el caso del salmonete, algo que hoy os contamos, además de otras interesantes curiosidades.

Salmonete: dos especies muy parecidas

Cuando alguien pide salmonete, es posible que no sepa que hay que hacer una diferenciación entre ellos. A la hora de comprarlo, hay que saber que está el salmonete de fango y el salmonete de roca. En ambos casos nos encontraremos ante un pescado semigraso y de agua salada, pero no se pescan en los mismos sitios. Como sus nombres indican, el salmonete de fango puede obtenerse en en fondos de arena y fango; por su parte, el salmonete de roca se halla en fondos de roca. Tanto uno como otro estarán, por lo general, a una profundidad de hasta 120 metros.

Curiosidades del salmonete

Otros datos curiosos de este pescado pasan, sin ir más lejos, con que cambia de color antes de morir o que los romanos apreciaban mucho su sabor. Pero eso no es todo.

Destacamos también que el color rojizo intenso que caracteriza a los salmonetes de roca se consigue al descamarlo en cuanto se pesca. Hay que saber que los salmonetes están provistos de unos barbillones que tienen múltiples células sensitivas que les son muy útiles para rastrear en el fondo arenoso o fangoso en busca de sus presas; en cuanto las detecta con los barbillones, las desentierran para comer. Esto hace que algunos peces, sabedores de esa cualidad que tienen, naden al lado de los salmonetes para poder aprovecharse de los descubrimientos de comida que hacen y, de esa forma, alimentarse también ellos.

Por último, podemos hacer una referencia a su velocidad ya que es un pez bastante lento que no supera los 20 km/hora.