Las almejas son una gran fuente de proteínas con alto valora biológico y ácidos grasos omega – 3. Además, su contenido en grasa es bajo por lo que está recomendado su consumo en muchas dietas. En cuanto a los minerales, son una fuente de hierro, yodo, selenio, fósforo y potasio. Sin embargo, son muchas las especies de almejas que podemos escoger para nuestros platos, por eso hoy te queremos hablar un poco de ellas.

Diferentes tipos

El primer tipo de almeja de la que vamos a hablar es de “almeja fina” o “de carril” (la que os ponemos en la imagen de este artículo). Se recolectan en Galicia, por lo que es un plato típico de la zona. Posee una concha más o menos ovalada y tuene unas cuadrículas formadas por costillas radiales y surcos concéntricos que se entrecruzan, siendo más marcados en los extremos. Tiene un color que va desde el blanco y marrón claro, aunque depende mucho de la arena donde se críe.

El segundo tipo es la “almeja japonesa”. Se diferencia del resto en que su concha es oscura, entre tostado, gris y negro, con estrías muy marcadas que también forman cuadrículas muy pequeñas, pero más marcadas que en la almeja fina. Se encuentra, sobre todo, en Italia donde se cría intensivamente.

El tercer tipo de almeja de la que os queremos hablar es la “almeja babosa”. Tiene un color gris o crema con manchas marrones y su forma es más ovalada que la almeja fina. Presenta líneas concéntricas que se cruzan con líneas radiales más finas, pero sin formar cuadrículas como ocurrían en los casos anteriores.

En cuarto lugar, y, para terminar, os hablamos de la “almeja rubia” o “almeja roja”. Posee una concha lisa y más brillante que otras almejas. Su color varía entre el amarillo, marrón rosado y tiene manchas marrón-rojizas.